Un sismo político... uno de los faros del partido socialista de España, símbolo de la paz y la concordia, ha sido acusado nada más y nada menos que de "organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental"... José Luis Rodríguez Zapatero, la efigie que refulgía en el estercolero de tribunas patrio, ha sido lanzado al hediondo barro junto a todos los demás...
Si bien es chocante para quienes lo apoyaron (y obvio para quienes lo repudiaron desde el primer minuto, dado el germen cainita que fertiliza el país), el desconcierto se agrava si usamos una lente de gran angular... las invectivas tan fuertes como torticeras de la derecha española pasan a ser, entonces, la representación dentro de nuestras fronteras de un patrón que se repite a lo largo del globo...
el presidente de EE.UU. retorciendo los hechos y vetando a medios críticos, defendiendo sus afirmaciones como un niño de cinco años... los magnates tecnológicos comprando medios de comunicación para modificar su línea editorial, o utilizando el altavoz de las redes sociales bajo su propiedad para aupar a partidos extremadamente conservadores en los comicios de otras naciones...
ni siquiera la incertidumbre es lo que era... antes, nos cuestionábamos qué era cierto y qué no... ahora, aturullados por imágenes generadas por ordenador y e-mails contestados por máquinas, nos limitamos a preguntar si acaso no es falso... la verdad ya no es aquel fértil manto del que podían nacer setas venenosas, sino los anclajes cada vez menos firmes de un acantilado sobrecogedor...
¿la financiación ilegal de Podemos?... ¿el caso Dina, el caso Neurona?... ¿y los informes falsos en los independentistas a cargo de la llamada "policía patriótica"?... ¿hay realmente pruebas contra la esposa o el hermano del presidente?... y, sin embargo, Errejón... y, sin embargo, Ábalos y Cebrián... pero también (aunque ya no por los altavoces) González Amador, M. Rajoy...
ya no es sólo la corrupción y los contrasentidos de los representantes electos, es el descrédito que produce todo... la hipérbole nacida del clickbait se ha adueñado del lenguaje y de la realidad... todo es disparate y todo es posible, terraplanistas en pie... progresar para regresar a lo que ven tus ojos como única verdad, y la verdad tiene presbicia...




