Pequeño comercio

Hace veinte años, en el sur de Inglaterra, me resultó curioso comprobar que las calles comerciales de los distintos pueblos se componían siempre de las mismas tiendas, apenas modificando su distribución... todas pertenecían a cadenas... a día de hoy, no es extraño verlo aquí también, cuando sólo unos pocos pueden pagar los exorbitados alquileres de las zonas más concurridas de la ciudad...

Las noticias sobre locales de toda la vida sucumbiendo bajo la presión inmobiliaria no escasean... dependiendo de su tamaño y ubicación, pondrán convertirse en una boutique de gran renombre e ínfima calidad, o en una tienda de productos cannábicos de calidad similar... opium para el pueblo de las multinacionales cuyas raíces se extienden más allá de su marca...

como setas, crecen las tiendas de móviles, las peluquerías, los bazares,... no hay freno para las fugaces y fagocitantes modas que como bambú cubren las aceras de panaderías-cafeterías, de establecimientos de bubble tea, de hamburgueserías smash, de tiendas de vapeadores... de cero a cientos en un mismo tramo de calle para, un año después, terminar con una o ninguna... y en el ínterin, demasiadas víctimas inocentes...

cualquiera con la suficiente edad para percibir la cuarta dimensión es capaz de ver, reflejado en la cristalera de una gestoría, el videoclub donde alquilaba películas animadas de pequeño... o la heladería de camisas anchas y floridas que hacía las delicias de su adolescencia pintada sobre una persiana llena de grafitis sin arte ni reivindicación alguna... fantasmas de la ciudad fantasma...

las amenazas son múltiples... una señora mayor dueña de una droguería, a quien le quedaban años para jubilarse, la vendió porque no le salía a cuenta mantenerla abierta... disfrutaba atendiendo a la gente, pero ahora la obligaban a pasar no una sino cuatro revisiones anuales... era pasarse el día entre lejías y pinturas para que el beneficio fuera cero o negativo... el dinero que entraba por el que salía...

una pequeña tienda de comestibles cerca de casa tuvo que dejar de vender muchos productos porque no se los servían... el almacén eliminó su flota de repartidores y contrató autónomos con vehículo propio... estos, sin un sueldo fijo, dependiendo de las ventas que hacían, empezaron a priorizar a las cadenas de supermercados porque les salía más a cuenta que tratar con los comercios de barrio...

un entorno hostil... las mismas reglas se aplican a grandes y a pequeños, pero son estos últimos los que tienen menos capacidad de maniobra... mientras los gigantes hacen ingeniería fiscal para pagar menos impuestos e, incluso, obtener beneficios, las hormigas cuelgan el cartel de cerrado... y poco a poco, el suelo urbano se torna más edificable y menos fértil, tan radiante como gris, sonriente pero ajeno...

Trumpfalismo

La turística Sharm el-Sheij se engalanó para recibir al faraón... los líderes de todo el mundo llegaron para dar las gracias al hombre que había traído la nueva "edad de oro en Oriente Medio"... los presidentes de Francia, de Azerbayán, de Paraguay, de Indonesia y hasta de la FIFA se reunieron para darle las gracias a su majestad naranja...

la ceremonia fue tan viento en popa que no asistió ningún terrorista... Netanyahu declinó la invitación mientras Hamás se apresuraba por liberar rehenes con la esperanza de detener la masacre... la educada Europa, que en todo este tiempo no ha dejado de pedir por favor que se detuvieran, estaba allí para reverenciar al homenajeado... de Sánchez a Orbán, de Starmer a Meloni, todos tuvieron que esperar...

Trump llegó con un severo retraso después de una sesión de aplausos, vítores y hasta trompetas en el parlamento israelí... rodeado de diputados con gorras rojas al estilo MAGA que lo ensalzaban como "el presidente de la paz", aseguró que "Israel, con nuestra ayuda, ha ganado todo lo que se puede lograr por la fuerza de las armas. Es el momento de convertir estas victorias (...) en el premio final de la paz"...

ante tan reconciliadoras palabras, el presidente egipcio no pudo ser menos y aseguró que le concedería el Gran Collar del Nilo, la máxima distinción del Estado... Trump se sentía en su salsa, era el ketchup de los patatas... sonrisa y pulgar en ristre, se fotografió con todos los mandatarios, contento como un rey desnudo zarandeando su badajo para gloria del mundo (sic transit)...

los mediadores del conflicto, Abdelfatah El-Sisi por Egipto, Recep Tayyip Erdoğan por Turquía, Tamim bin Hamad Al Thani por Catar, y Donald Trump por sí mismo, firmaron la declaración titulada "The Trump Declaration for Enduring Peace and Prosperity"... sin que se hiciera público el contenido, el presidente estadounidense aclaró que tiene "muchas normas y reglamentos” y “es muy completo"...

es increíble que algo tan bien descrito haya fallado menos de una semana después de que el ejército israelí haya violado el alto al fuego, asesinando a decenas de personas e hiriendo a más de un centenar en la Franja... pero, claro, si los gazatíes, como los ucranianos, insisten en quedarse en su tierra cuando la bombardean, ¿qué más puede hacer Trump?... esto es paz para hoy, y hambre para mañana...



Reseñas de puteros

Me quedé en shock cuando me enteré que los prostíbulos aparecen en Google Maps como un servicio más, y que sus clientes escriben reseñas públicamente valorando el servicio recibido... es decir, que los puteros confiesan con nombre, apellidos y total impunidad haber pagado por acostarse con mujeres que muy probablemente sea víctimas de la trata de blancas, la pobreza o la droga...

Iker asegura que "la colombiana gemía muy bien"... Álex exclama "qué bien la chupa la rusa"... a Gabri le "encantó la experiencia"... "Muy buen marisco" escribe Pedro... "Bien ubicado en Barcelona" dice Juan David... "Volveré a repetir, lugar tranquilo" dice otro desde la cuenta de su empresa de mudanzas... desde el local les contestan y les agradecen las buenas puntuaciones...

Los elogios se mezclan con los insultos... Joan los llama "Estafadores", que la "chica dominicana promete y promete" pero luego "nada, borde, maleducada, con prisas"... Kevin dice que "pagas media hora" pero a los "veinte minutos suena el pito y se tiene que ir"... "Uno viene a pasar un buen momento y solo siente mal humor y desidia" comenta alicaído Javi...

También se avisan y dan consejos entre ellos... "tener [sic] reloj a mano"... "mejor una paja que ir allí"... "champán del Lidl de 3 euros, la botella a 70 pavos, y la coca que te venden te deja agilipollao"... incluso hay quienes aconsejan a los proxenetas: "tenéis que mirar que las chicas hagan caso", porque "parece que andan amargadas"... Josep pide mejorar "la qualitat i la varietat de les noies"...

un producto más, un negocio más... para ellos, y para tantos, no existe diferencia entre comprar un televisor o alquilar el cuerpo de una mujer... Grupos feministas han utilizado estos comentarios públicos para visibilizar este grave problema de normalización... lo hacen tanto subiendo capturas de pantalla a redes, como imprimiendo carteles con los posts y pegándolos en las fachadas de los prostíbulos...

¿Y a quienes bloquean?... un hilo de tuits denunciaba que Instagram había cerrado recientemente la cuenta de unas activistas que listaba las vergonzantes reseñas... sin embargo, las calificaciones denigrantes siguen ahí, sin ser un problema para nadie, por lo visto, accesibles para que quienquiera consultarlas... es tan fácil como buscar "prostíbulos" en Google Maps...

Por si no fuera suficiente tener toda la información en el mapa del buscador principal de internet, otros se suman al carro... en Trustpilot, por ejemplo, puedes asegurarte si los locales son "de confianza"... se han creado incluso páginas web a modo de TripAdvisor pero para "escorts" y "masajistas"... y no pasa nada... esto es lo que trae la alegalidad de un delito con millones de víctimas en todo el mundo...


Click en la imagen para ampliar