Ultra Violet


En diciembre de 2017, Pantone ya decidió cuál sería el color de 2018: Ultra Violet 18-3838... lo definió como "un tono de púrpura provocativo y reflexivo" que transmite "originalidad, ingenio y un pensamiento visionario que apunta hacia el futuro"... Faltó tiempo para que se publicaran artículos sobre los complementos que debían comprarse las mujeres para estar a la moda...

Más allá del cinismo de los medios, la elección del nombre resulta interesante... Por un lado, su interpretación puede ser altamente positiva: el violeta es el color del feminismo, y "ultra" tiene el significado etimológico de "más allá"... es decir: proyecta la lucha hacia delante y fuera de los márgenes, implica descubrir un nuevo territorio y ampliar el horizonte...

Por otro, es un juego de palabras tristemente descriptivo del reaccionario panorama actual... la luz ultravioleta posee una longitud de onda de 15 a 400 nanómetros, un rango fuera del espectro visible del ojo humano, que va desde los 390 a los 750 nm... Para más inri, el término "ultra" ha ganado una acepción muy negativa al señalar a fanáticos y extremistas: "feminazis"...

Así, tenemos en una esquina del ring un movimiento progresista que combate la represión de los ciudadanos y busca un futuro mejor para todos, y en la otra una interpretación distorsionada sustentada desde el miedo y el desconocimiento por una gran mayoría que las considera unas auténticas piradas cuyos motivos resultan talmente invisibles...

Por suerte, se han logrado pequeñas victorias... Tanto el 8 de marzo pasado como este 1 de mayo, el violeta ha tomado las calles después de que el rojo se convirtiera en infrarrojo a base de propaganda: todos somos clase media y la lucha obrera está desfasada... Pero con el feminismo todavía no han podido, y hasta los naranjas tuvieron que cambiar el color de la camiseta a mitad del partido...

Es una nueva oportunidad... como sea, hay que conseguir que por esos diez nanómetros que aún pueden captar nuestros ojos entre un ejército de cambio... usando las pesadas cadenas de lo políticamente correcto que buscan más silenciar que respetar, se puede ganar espacio de maniobra... Pocas veces volveremos a tener el márketing de nuestro lado...

Mar de mujeres de marzo

Foto de la manifestación de la huelga de mujeres del 8 de marzo de 2018

Este 8 de marzo de 2018 tuvo lugar la primera Huelga Feminista en España... como viene siendo habitual, los dos mayores sindicatos del país, CC.OO. y UGT, sólo apoyaron un paro de dos horas por turno... CNT, CGT, CIG, CoBas y otros sindicatos no mayoritarios convocaron una huelga de veinticuatro horas que, pese a que legalmente incluía también a los hombres, estaba destinada únicamente a las mujeres... los hombres, no obstante, podían sumarse a las marchas de la tarde para respaldar las reivindicaciones por la igualdad de derechos, contra la violencia machista y contra la brecha salarial...

Según CC.OO. y UGT, más de cinco millones de personas secundaron el paro del turno matinal... CNT y CGT afirmaron que la huelga de veinticuatro horas llegó al 50% de seguimiento en sectores más feminizados como el telemarketing y al 20% en otros altamente masculinizados como la industria... Números sin precedentes en la historia del movimiento sindical en los que no se incluyen ni las estudiantes ni quienes no pudieron parar en lo laboral pero sí lo hicieron en cuidados...

Se tiñeron de morado las calles...

Foto de fuente de color violeta durante la manifestación de la huelga de mujeres del 8 de marzo de 2018

Ese día mi madre, pensionista, fue a su bar habitual a brindar por la huelga feminista, y un tipo la increpó y la llamó lesbiana... El dueño del local le recomendó que viniera como lo hacía habitualmente, con amigos y no sola... A mi pareja, en el curro, jefa y clienta sugirieron a sus espaldas que se había tomado el día de fiesta para tomar "unas cervecitas"... Mi prima fue señalada como la oveja negra en su fábrica por ser la única que hizo huelga, acto "ilegal" según los patrones...

Mi tía me afirmó que cuando era joven cobraba menos que sus compañeros, a pesar de sacar la misma faena que ellos con dos dedos menos que le arrancó una máquina... mi madre encabezó una huelga en la hilatura demandado algo tan simple como unas duchas: debían trabajar con las batas puestas directamente sobre la ropa interior debido a las asfixiantes temperaturas... recientemente, una amiga se ha quedado sin trabajo a los 38 años... en cada entrevista laboral, le preguntan si tiene hijos...

Sobran razones para inundarlo todo...

Foto de la manifestación de la huelga de mujeres del 8 de marzo de 2018 con pancarta haciendo referencia a las mujeres asesinadas por la violencia machista
Foto de la manifestación de la huelga de mujeres del 8 de marzo de 2018 con pancarta de "Feministas y Antifascistas siempre"

Han acusado a la huelga de "pija y elitista"... han dicho que no es la manera de luchar por la igualdad, que en España "las mujeres ya viven muy bien"... se han escrito artículos tachando el feminismo de exclusivista por no proteger con sus demandas a los tarados que las llaman putas y feas, como si su principal objectivo de incluir a más de la mitad de la población del planeta ignorada y sometida no fuera sobradamente integrador...

el ruido de siempre que busca ensordecer y aturullar el pensamiento se quiso ajustar el cinturón para que no se les cayeran los pantalones de vergüenza y al final no tuvo más que volver a fingir amor por las causas que busca aplastar... se cambiaron los pines naranjas por morados y reconstruyeron el discurso para que su vacuidad se llenara con la misma mierda falaz de siempre... una ola de basura vituperante que no pudo más que retroceder frente a una marea que supo unir la esperanza y la rabia...

Ni una sola mujer ni dos ni tres, ni una única vez ni nunca...

Multitud y siempre...

Foto de la manifestación de la huelga de mujeres del 8 de marzo de 2018. Lectura del manifiesto en plaza de Catalunya de Barcelona
Foto de la manifestación de la huelga de mujeres del 8 de marzo de 2018. Lectura del manifiesto en plaza de Catalunya de Barcelona

Sobrevivienda


Quinientos cincuenta al mes no le parecía suficiente, por eso nos subió a setecientos veinticinco, pero sólo porque éramos nosotros, porque éramos buenos pagadores y no le habíamos dado problemas, que su hijo quería subirnos hasta los ochocientos... G - R - A - C - I - A - S...

Los cambios bruscos nunca son bien recibidos... contradicciones: para buscar piso se necesita un contrato indefinido, pero para poder visitarlos debes estar disponible las veinticuatro horas... “es que a las seis y media es algo tarde”... ¿hasta qué hora trabaja la gente en este país?... ¿cuán pronto son capaces de llegar a casa?...

Mínimo una hora de ida y otra de vuelta, desplazamiento aún más dilatado por obras... e ir a ver las distintas opciones, a oscuras, con los móviles por linternas... ridículamente, uno se acuerda de los programas televisivos de casas, de esas mansiones canadienses de trescientos metros cuadrados perfectamente maquilladas para el cliente...

Sin bombillas ni muebles, y ahora también sin electrodomésticos, pero doscientos y trescientos euros más caros que cinco años atrás... pareciera que la crisis ha terminado, y que las familias viven holgadamente con la pensión del abuelo, dinero “gratuito” a espuertas sin necesidad de trabajar... un mundo de la piruleta más jaula que Jauja...

No sólo las habitaciones están en penumbras... los vecindarios más asequibles parecen un videojuego de terror en el que ruge sin cesar una autovía tan cercana que parecen derrapar en el comedor... y, aún así, cuando en la desesperación aparece algo que podría llamarse hogar, algún madrugador ya ha pagado la fianza de reserva...

Pedir vacaciones para encontrar donde vivir, para pagar impuestos en el banco y para hacerse una radiografía en el hospital... Hay veces que los deseos se hacen realidad, y no te renuevan en la empresa, y tienes todo el tiempo para correr de aquí para allá, a agencias inmobiliarias, a citas en la otra punta de la ciudad, a la oficina del paro...

Entonces conoces al que ofrece un piso con vistas a una terraza que pertenece al vecino, a la que etiqueta una caja de zapatos como “ideal para parejas”, al que aprovecha el momento en que hincas la rodilla para exigir más dinero, a la que te enseña un zulo bajo el aullido atronador de una alarma como si fueras tú el que está robando...

Cuando por fin cedes, y al borde del llanto aceptas un piso decente con un alquiler indecente mientras el coro de la tragedia canta con denuedo que te hipoteques a treinta y cinco años, la cosa no termina, la mudanza comienza en un escaso fin de semana en el que cargas sin dar crédito todo lo que has reunido durante un lustro...

Diógenes del capitalismo, acumuladores de libros, ropa y muebles de Ikea, esa no es la mayor carga... lo peor es que esta miseria se siente como capricho, mala conciencia de submileurista que en realidad no tiene donde caerse vivo... llegar a respirar por encima de nuestras posibilidades es tan fácil como aterrador...

Lo que se construyó, echarlo abajo para volver a encajarlo en otro espacio, ya no por cinco años sino por tres, y pagando el ITP, como si en vez de contratar temporalmente uno lo adquiriera para siempre... salir de la zona de confort a patadas para reconfigurar tu mente en la panacea del coaching del nuevo comienzo, de la nueva oportunidad...

Se acaba aceptando la puñalada como una cura contra la rutina del mismo modo que se termina por apreciar una canción de mierda a fuerza de escucharla goebbelianamente... Nadie niega que de situaciones así se pueda ir a mejor, pero nada previene que un trastorno semejante no devenga en una locura alientante...

Los mefistofélicos y esclavizantes nuevos diccionarios de felicidad que están redactando los gobiernos patrios y sus mandamases multinacionales utilizan estos ejemplos para ensalzar como una bandera la inestabilidad y la precariedad reinante... los cerdos y sus sabuesos venden como oportunidad la falta de tales...

Mientras tanto, tú en el balcón de tu casa nueva, agotado pero con una sonrisa, olvidándote de que ni es tuya, ni es nueva, ni las cosas van a cambiar como sigamos por este camino... a lo lejos, pero cada vez más cerca, una enorme burbuja biliosa asoma tras el horizonte de casas vacías como un aciago amanecer a punto de estallar...